10 DE ABRIL DE 2005
(Compiegne-Velódromo de Roubaix 259 km)
Solo puedo decir una cosa de la carrera del domingo y es que jamás sufrí tanto encima de la bici pero pocas veces disfruté lo mismo. Hoy es miércoles 13 y todavía tengo el cuerpo reventado, sobre todo las manos, los dedos, el cuello, los pies, la espalda...todo menos las piernas.
Salimos de Compiegne a las 11 de la mañana con un día nublado, amenazante de lluvia y un poco de viento. Yo no me encontraba todo lo bien que quisiera porque desde el viernes estuve con problemas intestinales que me llevaron incluso al hospital. Pero bueno eso sabía que no era ninguna disculpa para no hacerlo bien o por lo menos para intentarlo.
Cuando llegué a esta gira de clásicas le comentaba a "Herminio" (segundo director del equipo) que de todas estas carreras que íbamos a hacer la que menos ilusión me hacia era la Paris-Roubaix, porque pensaba que no se adaptaba nada a mis características y que era muy peligrosa. Y él me decía que solo era mentalización, querer hacerlo bien y un poco de suerte. "Manolo Saiz" antes de la salida en el autobús nos recalcó lo mismo una y otra vez, nos explicó la importancia de estas carreras, su tradición ciclista y todo lo que nos podían dar a ganar a los que no somos grandes figuras y nunca lo seremos. Pero para aquel entonces yo ya estaba mentalizado para intentar acabar la carrera y porque no para dejarme ver, y es que poco apoco después de acabar Flandes empecé a pensar en llegar al velódromo de Roubaix y en lo bonito que sería.
La carrera salió como siempre rápida, en busca de la fuga. Pronto marcharon cuatro ciclistas. Cuando llevaban 45 segundos se abrió de nuevo la batalla en el pelotón y después de muchos intentos logré burlar al grupo con otros tres corredores. Unos kilómetros más alante cogimos cabeza de carrera y formamos un grupo de ocho. Era la escapada buena y yo ya soñaba con acabar "Roubaix". Llegamos a tener una máxima ventaja de 12 minutos. Antes tuve que cambiar de bici por un problema en el desviador y coger la "normal", por suerte "Chambo" me la arregló antes de entrar en el primer tramo de pavé y volví a cambiarla. Me explico, para esta carrera utilizamos una bicicleta de aluminio, con ruedas más anchas (de 25 pulgadas) y con cinta de manillar especial, y todo esto se hace para que los tramos de pavé sean más llevaderos. Pues nada empezamos a pasar tramos y poco apoco el grupo nos quitaba tiempo a la vez que en la fuga quedábamos menos corredores. Cuando habíamos pasado la mitad de los tramos hubo momentos en los que no sentía los dedos, ni los brazos, hacia la goma y no era por falta de fuerzas sino por no poder coger apenas el manillar. Pronto descubrí que mordiéndome los dedos estos reaccionaban de esta manera supere el problema. Seguíamos avanzando y cada vez estábamos más cerca del velódromo. A 40 kilómetros de meta nos neutralizó el grupo de favoritos. Rodé con ellos unos kilómetros pero poco después en un tramo de carretera me corté con un desfallecimiento impresionante. Iba entre los diez primeros en la Paris-Roubaix (no lo sabia) pero estaba muerto, sin fuerzas y es que en toda la carrera solo pude comer un par de barritas y glucosa pero cuando estaba ya apajarado. Parecía autómata dando pedales, iba parado, al final pude llegar a Roubaix y terminar, no se como porque apenas recuerdo nada de los últimos 20 kilómetros. Si me acuerdo del cosquilleo que me entró en todo el cuerpo al entrar en el velódromo, fue algo maravilloso. A día de hoy estoy un poco triste porque estoy convencido que de no haber sido por los problemas intestinales hubiera hecho entre los 10 primeros, como hicieron algunos de mis compañeros de fuga. Pero bueno ahora no sirven lamentaciones y espero volver a esta carrera y hacerlo incluso mejor. También es verdad que me siento ilusionado después de estos días de clásicas en los que me encontré muy bien. Y es que estoy conociendo mejor un mundo que descubrí el año pasado y que pienso que se me puede dar bien en el futuro. Queda mucho por aprender, por conocer, por sufrir y por trabajar pero algún día me gustaría brillar en este tipo de carreras.
AMSTEL GOLD RACE
17 DE ABRIL DE 2005
(Maastricht-Valkenburg 250km)
La carrera de hoy quizás fue la más "ratonera" que corrí en toda mi vida, casi ni en amateur, que digo, ni en juveniles en Asturias. Estuvimos todo el día en un radio mínimo, girando de un lado a otro con continuas curvas, ósea frenazos, acelerones y "látigos" casi siempre. De salida se fue muy rápido hasta que se hizo la fuga, marcharon cinco corredores que llegaron a contar con casi 12 minutos, pero Rabobank en ningún momento perdió el control de la carrera y trabajo para neutralizar. Al final victoria espectacular de "Di Luca". Mi equipo estuvo bien con "Etxebarria", hizo entre los diez primeros y estuvo en una última fuga que posiblemente no llegó a meta por falta de entendimiento y no de fuerzas. También tuvimos mala suerte porque otro de los hombres fuertes, "Vicioso" pinchó en un mal momento y perdió toda opción.
Yo personalmente tuve una carrera cómoda pues el pelotón no hubo mucha tensión salvo por las caídas, los repechos los pasaba bien y me estaba notando fácil en casi toda la carrera, pero al final en los últimos 15 kilómetros o así aparecieron otra vez mis problemas de estómago (como la semana pasada en Paris-Roubaix) y lo pasé muy mal hasta la meta. Ahora mismo estoy encima de la cama y me encuentro francamente mal. Pero bueno espero que todo esto me pase y pueda estar otra vez bien para Flecha y Lieja.
FLÈCHE WALLONNE
20 DE ABRIL DE 2005
(Charleroi-Huy 201 km)
Hoy más que correr puedo decir que participé en la salida de esta clásica. Llevo desde el domingo después de la Amstel Gold Race malo, con algo de diarrea, estoy tumbado en la cama y me quedo dormido, no termino de saber lo que me pasa y me encuentro realmente mal, sin fuerza, sin ganas de comer, sin vitalidad en mi cuerpo. Pero bueno aún así y una vez aquí, decidí ir a la carrera y no quedarme otro día en el hotel tirado en la cama y por lo menos hacer algo. Hice solamente 60 kilómetros pues me bajé en el primer paso por meta ya que desde la salida estuve persiguiendo y cuando llegué a bajo a Huy pensé que no subía. Pues nada me subí al autobús y espere que terminara la jornada. Al final victoria para "Di Luca". Mi equipo tuvo una buena actuación con "Etxebarria" y "Vicioso" entre los diez primeros y muy activos en la última parte de la carrera.
Ahora tengo tres días para recuperar todo lo posible, pues el domingo espero sentirme más útil dentro del equipo y de la carrera. Ojalá no vuelva a empezar con problemas porque este año ya creo que estoy servido con lo del principio de temporada.